La Luna se encuentra actualmente en su fase Gibosa Menguante, lo que significa que su tamaño aparente se está reduciendo a medida que avanza desde la iluminación total hacia la Luna Nueva. A partir del 2 de febrero de 2025, aproximadamente el 99% de la superficie visible de la Luna está iluminada, lo que crea un cielo nocturno brillante y fácilmente observable.
Lo que puedes ver esta noche
La fase Gibosa Menguante ofrece excelentes oportunidades de visualización incluso con herramientas básicas. Sin ningún equipo, elementos como el Mare Imbrium (Mar de Lluvias), la Meseta de Aristarco y el Mare Serenitatis (Mar de Serenidad) son fácilmente visibles.
Con binoculares, los observadores también pueden detectar el cráter Posidonius, el cráter Clavius y los montes Apeninos. Para aquellos que usan un telescopio, emergen aún más detalles, incluidas las Montañas del Cáucaso, Rima Ariadaeus (una riachuelo lunar) y Rupes Altai (una cresta prominente).
El ciclo lunar explicado
La Luna orbita la Tierra aproximadamente cada 29,5 días, completando un ciclo completo de fases. Este ciclo dicta qué parte de la Luna aparece iluminada desde nuestra perspectiva. La misma cara de la Luna siempre mira a la Tierra, pero el ángulo de la luz solar determina si aparece llena, parcialmente iluminada o invisible.
Las ocho fases distintas son:
- Luna Nueva: Invisible, ya que el lado iluminado por el sol mira en dirección opuesta a la Tierra.
- Creciente creciente: Aparece una fina franja de luz que crece cada noche.
- Primer Cuarto Creciente: La mitad de la Luna está iluminada.
- Gibbosa Creciente: Más de la mitad iluminada, acercándose a su plenitud.
- Luna Llena: Totalmente iluminada.
- Gibbosa Menguante: La luz comienza a disminuir en un lado.
- Tercer Cuarto (Último Cuarto): La mitad opuesta está iluminada en comparación con el Primer Cuarto.
- Creciente Menguante: Una franja decreciente antes de convertirse nuevamente en Luna Nueva.
¿Cuándo será la próxima luna llena?
La próxima Luna Llena ocurrirá el 3 de marzo, reiniciando el ciclo de iluminación y oscuridad. Las fases de la Luna son predecibles, pero siguen siendo un hermoso y constante recordatorio de la mecánica celeste en juego en nuestro sistema solar.
Las fases de la Luna son un aspecto fundamental en la observación del cielo nocturno y comprenderlas mejora la apreciación de estos eventos celestes.


















