CTE relacionado con daño e inflamación del ADN: una nueva comprensión del trauma cerebral

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La encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad cerebral debilitante relacionada con impactos repetitivos en la cabeza, puede desarrollarse no simplemente a partir del trauma en sí, sino a partir de la posterior cascada de inflamación y daño del ADN dentro de las células cerebrales. Una nueva investigación publicada en Science revela que los impactos repetidos en la cabeza desencadenan una acumulación de mutaciones genéticas en las neuronas, lo que refleja el daño observado en la enfermedad de Alzheimer y sugiere una vía biológica compartida para la neurodegeneración.

El vínculo entre trauma, inflamación y daño genético

Durante años, la CTE se ha asociado con trauma físico, particularmente en atletas, personal militar y boxeadores. Sin embargo, los mecanismos exactos que impulsan la enfermedad aún no están claros. Este nuevo estudio demuestra que los impactos en la cabeza inician una respuesta inflamatoria en el cerebro, activando las células inmunes (microglia). Esta inflamación, a su vez, parece bombardear las neuronas con daño genético, incluidos cambios de una sola letra en el código del ADN y pequeñas inserciones o eliminaciones (indeles).

El equipo de investigación analizó neuronas de 15 personas diagnosticadas con CTE post mortem, comparándolas con células de cerebros sanos, aquellos con antecedentes de impactos en la cabeza sin CTE y aquellos con enfermedad de Alzheimer. Los resultados fueron sorprendentes: las neuronas CTE portaban un promedio de 114 mutaciones adicionales en el ADN en comparación con las células sanas. Fundamentalmente, los individuos con traumatismos craneoencefálicos repetidos sin CTE no mostraron este aumento, lo que indica que el daño no se debe simplemente a los impactos en sí, sino a la respuesta biológica resultante.

Las mutaciones reflejan el Alzheimer: ¿una vía biológica compartida?

El patrón de mutaciones observado en las neuronas CTE se parecía mucho a los observados en la enfermedad de Alzheimer, lo que sugiere un mecanismo subyacente común que impulsa la neurodegeneración. Las neuronas acumulan mutaciones de forma natural con el tiempo, pero el ritmo se acelera dramáticamente en las enfermedades neurodegenerativas. Los investigadores descubrieron que las neuronas CTE presentaban daños genéticos equivalentes a más de un siglo de envejecimiento normal en algunos casos.

“Solíamos pensar que las neuronas tenían los genomas más estables del cuerpo”, explicó el Dr. Christopher Walsh, genetista del Hospital Infantil de Boston. “Pero resulta que detectan mutaciones año tras año, y esas mutaciones se aceleran en las enfermedades neurodegenerativas”. Esto sugiere que la inflamación, provocada por un traumatismo craneoencefálico, puede actuar como catalizador, acelerando la acumulación natural de daño genético dentro de las neuronas.

Qué significa esto para la prevención y el tratamiento

Los hallazgos tienen implicaciones significativas para comprender y potencialmente prevenir la CTE. Si bien evitar los traumatismos craneoencefálicos sigue siendo primordial, esta investigación destaca el papel fundamental de la inflamación en la progresión de la enfermedad. Esto sugiere que las terapias futuras pueden centrarse en reducir la neuroinflamación o reparar el daño del ADN en neuronas vulnerables.

El equipo ahora está investigando si procesos similares contribuyen a otras enfermedades neurodegenerativas, como la ELA y la enfermedad de Huntington, lo que plantea la posibilidad de que exista una vía final común que impulse la neurodegeneración. El objetivo es rastrear los pasos bioquímicos desde la inflamación hasta la muerte neuronal e identificar posibles puntos de intervención.

En resumen, la ETC parece estar impulsada no sólo por un traumatismo craneoencefálico, sino también por la cascada inflamatoria resultante y la posterior acumulación de daño en el ADN dentro de las células cerebrales. Esta nueva comprensión puede allanar el camino para estrategias de prevención y tratamiento más efectivas en el futuro.

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