Un satélite ruso diseñado para inspeccionar otras naves espaciales aparentemente se rompió en la órbita terrestre alta, lo que genera preocupaciones sobre el aumento de desechos espaciales. El satélite, conocido como Luch/Olymp, fue lanzado en 2014 y utilizado para rastrear naves espaciales, incluidas las pertenecientes a Estados Unidos, desde el cinturón geoestacionario (GEO), una región orbital aproximadamente a 22.236 millas (35.786 kilómetros) sobre el ecuador.
Antecedentes: un sistema de inspección secreto
Luch/Olymp fue uno de los dos satélites militares rusos empleados para monitorear las naves espaciales de otras naciones en GEO. El satélite fue dado de baja en octubre de 2025 y trasladado a una “órbita cementerio” varios cientos de millas más alta que la GEO, una práctica común para los satélites retirados.
Evento de fragmentación confirmado
Imágenes ópticas recientes capturadas por la empresa suiza de conocimiento de la situación espacial s2A Systems muestran el satélite desintegrándose y cayendo. Los fragmentos se detectaron por primera vez alrededor de las 06:09 GMT del 30 de enero, como informó X (anteriormente Twitter).
Posibles causas e implicaciones
El astrofísico Jonathan McDowell sugiere que la ruptura probablemente fue causada por un impacto de desechos orbitales. Si bien no se puede descartar una pasivación inadecuada (no se puede ventilar de manera segura el combustible y las baterías), un impacto de escombros indicaría que el entorno de desechos espaciales alrededor de la GEO y su órbita de cementerio es más peligroso de lo que se había estimado anteriormente.
Esto importa porque:
– El cinturón geoestacionario es una infraestructura crítica para las comunicaciones, la navegación y el seguimiento meteorológico.
– El aumento de los desechos aumenta el riesgo de colisiones con satélites activos, creando potencialmente un efecto en cascada que inutiliza ciertas órbitas.
– Este evento destaca la creciente necesidad de mejorar los esfuerzos de mitigación y seguimiento de desechos espaciales.
“La desintegración de Luch/Olymp podría ser una señal de que la región GEO está más poblada y es más peligrosa de lo que pensábamos”, afirmó McDowell.
El incidente subraya la urgente necesidad de cooperación internacional en la gestión de desechos espaciales para proteger la infraestructura orbital vital.
