Un estudio reciente de la Universidad Fudan en Shanghai revela una conexión sorprendente entre el consumo de carne y la esperanza de vida, particularmente entre las personas mayores. Si bien las dietas basadas en plantas a menudo se promocionan por su longevidad, los investigadores encontraron que 80% de los chinos centenarios (aquellos de 100 años o más) afirman comer carne con regularidad. La clave no es simplemente si se come carne, sino por qué ; específicamente, su beneficio para las personas con bajo peso.
El papel de mTOR y el peso corporal
El estudio, que analizó datos de más de 5.200 personas mayores de 80 años en 1998, destacó la importancia de los aminoácidos que se encuentran en la carne, que influyen en la molécula de señalización mTOR. Esta molécula desempeña un papel en el envejecimiento y la manipulación de su actividad a través de la dieta puede tener efectos mensurables. La investigación demostró que los carnívoros tenían más probabilidades de llegar a los 100 años que los vegetarianos, pescatarianos y veganos. Sin embargo, esta ventaja fue estadísticamente significativa sólo cuando se consideró el peso corporal.
Para los participantes con un índice de masa corporal (IMC) inferior a 18,5 (definido como bajo peso), casi el 30% de los consumidores de carne alcanzaron 100, en comparación con sólo el 24% de los vegetarianos con bajo peso. Esto sugiere que la carne proporciona proteínas esenciales para mantener la masa muscular y la densidad ósea, cruciales para la recuperación y la salud general en las poblaciones de mayor edad.
Por qué esto es importante: envejecimiento de la población y necesidades nutricionales
Este hallazgo desafía la sabiduría convencional de que las dietas basadas en plantas son universalmente superiores para la longevidad. A medida que las poblaciones envejecen, aumenta el riesgo de desnutrición, huesos más débiles y mala recuperación quirúrgica. La carne puede proporcionar una fuente concentrada de nutrientes que combaten estos problemas, especialmente para quienes ya luchan contra el bajo peso.
Es importante señalar que la obesidad todavía está relacionada con las dietas ricas en carne, pero el estudio enfatiza las necesidades nutricionales únicas de las personas mayores. Los investigadores descubrieron que, si bien el consumo de verduras también se correlacionaba positivamente con la longevidad, no anulaba los beneficios de la carne para las personas con bajo peso.
Más allá de China: mecanismos biológicos universales
Si bien el estudio se centró en centenarios chinos, los investigadores creen que los mecanismos biológicos subyacentes probablemente sean universales. Sin embargo, reconocen que los patrones dietéticos y los contextos culturales varían a nivel mundial. Expertos como James Webster de la Universidad de Oxford advierten contra cambios dietéticos drásticos basándose únicamente en estos hallazgos.
El panorama general: equilibrio y adecuación nutricional
La conclusión definitiva no es demonizar el vegetarianismo o glorificar la carne. Más bien, se trata de dar prioridad a una nutrición equilibrada adaptada a las necesidades individuales. Ya sea que sea de origen vegetal o que incluya carne, una dieta saludable debe enfatizar los cereales integrales, las frutas, las verduras y minimizar los alimentos procesados, la sal, el azúcar y las grasas saturadas.
Se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos definitivamente, pero el estudio refuerza la importancia de considerar circunstancias individuales al hacer recomendaciones dietéticas, especialmente para las personas mayores. El asesoramiento dietético debe hacer hincapié en la adecuación nutricional en lugar de evitar estrictamente los productos animales, especialmente para aquellos en riesgo de desnutrición.


















