El rover Curiosity de la NASA ha ofrecido vistas cercanas sin precedentes de formaciones rocosas únicas en Marte, que se asemejan a extensas telarañas desde la órbita. Estas intrincadas estructuras, que se encuentran en las laderas del Monte Sharp dentro del cráter Gale, están brindando a los científicos nuevos conocimientos sobre el pasado acuático del Planeta Rojo. El descubrimiento no se trata sólo de encontrar evidencia de agua, sino de cuándo existió esa agua y durante cuánto tiempo.
Terreno Boxwork: Un misterio marciano desvelado
Las formaciones forman parte de una región de “caja”: redes de crestas de entre 1 y 2 metros de altura con depresiones arenosas. Durante meses, Curiosity ha explorado este paisaje, capturando imágenes detalladas con su Mastcam el 26 de septiembre de 2025. Lo que parecía una enorme telaraña desde la órbita ahora se revela como una característica geológica compleja formada por aguas subterráneas antiguas.
Se cree que las crestas se formaron como minerales endurecidos dentro de fracturas en la roca, mientras que la erosión eólica desgastó el material más débil durante miles de millones de años, dejando atrás la red resistente. Este proceso sugiere que el agua líquida persistió en Marte más tarde en su historia de lo que se suponía anteriormente, lo que plantea interrogantes críticos sobre la habitabilidad potencial del planeta.
Suposiciones desafiantes sobre la hidrología marciana
Hasta ahora, los científicos sólo podían especular sobre la naturaleza de estas formaciones. La vista a nivel del suelo de Curiosity ha confirmado su existencia y ha revelado detalles inesperados. El equipo del rover tuvo que navegar cuidadosamente a lo largo de estrechas crestas para capturar las imágenes necesarias, lo que demuestra lo difícil que es estudiar el terreno.
Una inspección más cercana reveló nódulos minerales llenos de baches incrustados en las crestas y pisos huecos, otra señal clara de actividad pasada del agua subterránea. Sorprendentemente, estos nódulos no estaban concentrados cerca de las fracturas, como se esperaba, sino que estaban dispersos por el paisaje. Esto sugiere que el agua y los minerales interactuaron de manera compleja en el terreno marciano.
Implicaciones para la habitabilidad de Marte
Los 5 kilómetros de altura del Monte Sharp contienen capas de la historia marciana. A medida que Curiosity asciende, el terreno indica un cambio hacia condiciones más secas intercaladas con intervalos más húmedos cuando reaparecieron brevemente ríos y lagos. La presencia de cajas tan altas en la montaña sugiere un nivel freático alto, lo que significa que puede haber estado disponible agua líquida para sustentar la vida durante un período prolongado.
“Ver cajas tan arriba en la montaña sugiere que el nivel freático tenía que ser bastante alto”, explica Tina Seeger, científica de la misión de la Universidad Rice. “Y eso significa que el agua necesaria para sustentar la vida podría haber durado mucho más de lo que pensábamos, visto desde la órbita”.
Análisis en curso y descubrimientos futuros
Curiosity está perforando muestras de rocas de la región de Boxwork. Los análisis han identificado minerales arcillosos en lo alto de crestas y depósitos de carbonato en hondonadas, proporcionando más pistas químicas sobre el medio ambiente durante su formación. Estos hallazgos no sólo refinan los cronogramas del pasado acuoso de Marte, sino que también informan búsquedas futuras de evidencia de vida antigua.
Estos descubrimientos refuerzan la idea de que Marte alguna vez fue un planeta mucho más habitable de lo que es hoy, y que el agua líquida, un ingrediente clave para la vida, persistió durante más tiempo de lo que se creía anteriormente.
La exploración continua del Monte Sharp por parte del rover promete brindar aún más información sobre la evolución del Planeta Rojo y su potencial para haber albergado vida.
