Un genoma recientemente secuenciado de un individuo denisovano de 200.000 años de antigüedad está remodelando nuestra comprensión de las primeras interacciones humanas, las migraciones y la mezcla genética en Eurasia. Investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva extrajeron ADN de alta calidad de un molar encontrado en la cueva Denisova en Siberia, revelando una imagen mucho más dinámica de lo que se pensaba anteriormente. Este descubrimiento desafía la noción de poblaciones humanas arcaicas estables, lo que demuestra repetidos cruces y reemplazos de poblaciones a lo largo de decenas de miles de años.
El genoma denisovano más antiguo hasta la fecha
El molar, denominado Denisova 25, perteneció a un varón que vivió hace al menos 200.000 años, mucho antes que el denisovano previamente secuenciado, cuyo genoma tenía 65.000 años. Este espécimen más antiguo ofrece una visión crítica de un período en el que los humanos modernos todavía estaban confinados en África. La excepcional preservación del ADN permitió a los científicos reconstruir el genoma con gran precisión, proporcionando un punto de comparación directo con el denisovano más joven.
La investigación confirma que los denisovanos no eran una población única y uniforme, sino que comprendían al menos dos grupos distintos que ocuparon la región de Altai en diferentes momentos. Un grupo parece haber reemplazado al otro durante milenios, lo que indica una dinámica demográfica compleja. El denisovano más antiguo llevaba más ADN de neandertal que el posterior, lo que demuestra que el mestizaje no era un evento raro, sino una característica recurrente de la Edad de Hielo en Eurasia.
Evidencia de ascendencia “superarcaica”
Más sorprendentemente, el genoma revela evidencia de mezcla con una población de homínidos aún más antigua que divergió del árbol genealógico humano antes de la división entre denisovanos, neandertales y humanos modernos. Esto sugiere una capa de complejidad genética en la evolución humana más profunda de lo que se pensaba anteriormente.
“Este genoma proporciona una prueba concreta de que los humanos arcaicos no estaban aislados, sino que se mezclaban, mezclaban y reemplazaban repetidamente”, afirma el Dr. Stéphane Peyrégne, investigador principal.
Rastreando la ascendencia denisovana en poblaciones modernas
El estudio también arroja luz sobre por qué las poblaciones modernas portan ADN denisovano en diferentes patrones. Todas las poblaciones de Oceanía, el sur de Asia y el este de Asia tienen ascendencia denisovana, pero no del mismo tipo. El nuevo genoma ayuda a explicar esta discrepancia. Los investigadores identificaron al menos tres fuentes distintas de Denisova, y un grupo contribuyó con su ascendencia ampliamente en todo el este de Asia y más allá. Otra población, más divergente, aportó ADN a los oceánicos y a los del sur de Asia de forma independiente.
Esto sugiere que los antepasados de los asiáticos orientales emigraron a Asia a través de una ruta diferente, probablemente desde el norte, mientras que los antepasados de los oceánicos se trasladaron antes a través del sur de Asia. El análisis demuestra múltiples migraciones hacia Asia, en lugar de un único evento fuera de África con una contribución unificada de Denisova.
Genes denisovanos en humanos modernos
El equipo identificó docenas de regiones en las poblaciones actuales que parecen haber sido moldeadas por la introgresión denisovana. Varias mutaciones específicas de los denisovanos afectan genes relacionados con la forma del cráneo, la proyección de la mandíbula y los rasgos faciales, lo que coincide con la limitada evidencia fósil. Algunas variantes genéticas probablemente fueron beneficiosas y alcanzaron una alta frecuencia en los humanos modernos a través de la selección natural.
Por ejemplo, el estudio encontró vínculos entre los alelos denisovanos y rasgos como la altura, la presión arterial y los niveles de colesterol en las poblaciones modernas. Un cambio regulatorio se encuentra cerca de FOXP2, un gen involucrado en el desarrollo del cerebro, lo que plantea nuevas preguntas sobre la cognición denisovana.
Implicaciones para la evolución humana
El genoma de alta calidad de Denisova 25 es un logro histórico en paleogenómica. Al compararlo con el genoma denisovano más joven, los científicos han descubierto una historia de interacciones humanas tempranas mucho más compleja y fluida de lo que se imaginaba anteriormente. Esta investigación subraya que los humanos antiguos no eran grupos aislados sino poblaciones dinámicas que se mezclaron, migraron y se reemplazaron entre sí durante decenas de miles de años. Los hallazgos también resaltan la importancia de estudiar el ADN antiguo para comprender la historia completa de la evolución humana.
El genoma denisovano continúa proporcionando pistas sobre la herencia genética de los humanos modernos, ofreciendo nuevos conocimientos sobre adaptaciones, susceptibilidad a enfermedades e incluso rasgos físicos moldeados por el mestizaje antiguo.


















