Los astrónomos que utilizan el Telescopio Espacial James Webb (JWST) han descubierto una serie de misteriosos objetos cósmicos que desafían una fácil categorización. Estas entidades exhiben características tanto de estrellas como de galaxias, lo que llevó a los investigadores a llamarlas en broma “ornitorrincos”, un guiño al animal famoso por su anatomía no coincidente. Los hallazgos podrían remodelar nuestra comprensión de la formación de galaxias en el universo temprano.
El rompecabezas de las estructuras puntuales
Los objetos aparecieron inicialmente como simples puntos de luz, similares a estrellas, en los datos de alta resolución del JWST. Sin embargo, una inspección más cercana reveló características más comúnmente asociadas con las galaxias, como líneas de emisión estrechas indicativas de formación estelar activa. La contradicción es sorprendente: son demasiado grandes y difusas para ser meras estrellas, pero no se alinean completamente con las clasificaciones galácticas conocidas.
Como explicó Haojing Yan, de la Universidad de Missouri, “si miras cualquiera de las características por separado, simplemente juntarlas hace que un ornitorrinco parezca muy extraño. Nuestros objetos son exactamente así”. El equipo examinó aproximadamente 2.000 fuentes celestes e identificó nueve con estas propiedades inusuales.
Ni cuásares ni galaxias
Inicialmente, los investigadores consideraron si los objetos podrían ser una forma de cuásar: agujeros negros supermasivos que se alimentan activamente de los centros galácticos. Los cuásares emiten firmas luminosas distintivas, pero los objetos recién descubiertos son más tenues de lo esperado y muestran huellas espectrales más estrechas que incluso los cuásares más compactos.
“Nuestros objetos no son quásares”, confirmó Yan.
Esto deja abierta la posibilidad de que sean un tipo de núcleo galáctico activo (AGN) previamente desconocido. Otra hipótesis sugiere que podrían ser galaxias extremadamente jóvenes, de no más de 200 millones de años, que forman estrellas a un ritmo acelerado. Si esto es cierto, su tamaño compacto sugiere un proceso de formación inusual “de adentro hacia afuera”, uno que no se ha observado antes.
¿Formación estelar pacífica?
El modelo estándar de formación de galaxias se basa en gran medida en fusiones violentas y explosiones estelares caóticas. Pero Yan sugiere que estos objetos “ornitorrinco” podrían estar formando estrellas de una manera mucho más ordenada, preservando su apariencia puntual. La implicación es que las galaxias podrían desarrollarse a través de vías más suaves y previamente desconocidas.
“Nuestros objetos implicarían que tales procesos en ellos podrían estar ocurriendo de una manera muy pacífica”, dijo Yan.
La búsqueda continúa
El descubrimiento de estos nueve objetos sugiere que puede existir una población mayor, en espera de ser detectada. Se planean futuras observaciones del JWST para confirmar los hallazgos y clasificar aún más estas peculiares entidades. El equipo cree que, ya sea que resulten ser un nuevo tipo de AGN o un proceso temprano de formación de galaxias, estos objetos son excepcionales.
“Estos nueve objetos son especiales”, concluyó Yan. “Son nuestros ornitorrincos”.
Los hallazgos subrayan cuánto aún se desconoce sobre el universo temprano y cómo JWST ya está desafiando los modelos cosmológicos existentes.
















