Tormenta invernal expone tensión en las redes eléctricas de EE. UU. en medio del aumento de la demanda de IA

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Una reciente tormenta invernal, que afectó a 34 estados, ha puesto de relieve la creciente presión sobre las envejecidas redes eléctricas estadounidenses, presión intensificada por la rápida expansión de los centros de datos de inteligencia artificial (IA) que consumen mucha energía. Cientos de miles de clientes sufrieron cortes, mientras que los precios mayoristas de la electricidad se dispararon dramáticamente en estados como Virginia, donde la concentración de centros de datos es mayor.

Aumento de los costos de la energía y vulnerabilidades de la red

El aumento de la demanda de energía impulsado por la inteligencia artificial, la fabricación nacional y la electrificación de los hogares está superando las mejoras en la infraestructura. Esto deja a las redes eléctricas, algunas de ellas con casi un siglo de antigüedad, cada vez más vulnerables a fenómenos climáticos extremos. La tormenta expuso cuán limitada es la capacidad de las empresas de servicios públicos para brindarse ayuda entre sí cuando ocurren emergencias generalizadas.

“Muchos de ellos están atrapados exactamente en el mismo problema que no necesariamente puedes obtener ayuda de tus vecinos”, dice George Gross, profesor emérito de ingeniería eléctrica e informática de la Universidad de Illinois.

Volatilidad de precios y medidas de emergencia

Los precios mayoristas de la electricidad en Virginia subieron por encima de los 1.800 dólares el domingo, en comparación con los 200 dólares del día anterior, lo que ilustra la volatilidad. El Departamento de Energía emitió órdenes de emergencia autorizando a los operadores de redes a implementar generadores de respaldo en centros de datos y otras instalaciones, aunque las implicaciones prácticas y la autoridad federal siguen sin estar claras.

Implicaciones a largo plazo

La tormenta puso de relieve desafíos sistémicos más amplios: infraestructura obsoleta, demanda creciente y desastres relacionados con el clima. La situación plantea dudas sobre si los altos precios incentivarán a las empresas de IA a reducir voluntariamente el consumo de energía durante los picos de demanda, un paso poco probable dados los incentivos actuales del mercado.

“En este momento, hay mucho revuelo. Casi no les importa cuál es el precio de la electricidad, eso es mínimo cuando se trata de generar valor de IA”.

El incidente sirve como una llamada de atención. Estados Unidos debe abordar las vulnerabilidades de su red eléctrica o arriesgarse a cortes más graves a medida que aumenta la demanda y el clima extremo se vuelve más frecuente.