Mire hacia el cielo del sur y encontrará una forma que se parece menos a un escorpión y más a un signo de interrogación curvo o un gancho. Este es Escorpio, una constelación zodiacal que se encuentra cómodamente entre Libra y Sagitario. Si intentas localizarlo, puedes utilizar sus coordenadas para determinar su ubicación. La constelación oscila alrededor de 16 horas y 30 minutos en ascensión recta, con una declinación de unos 30 grados al sur. Es una característica destacada para los astrónomos del hemisferio sur.
El corazón de esta criatura celestial late con un resplandor rojo. Ese corazón es Antares, también conocido como Alpha Scorpii. Es la estrella más brillante de la constelación y se ubica como la decimoquinta estrella más brillante visible en todo el cielo nocturno. Su magnitud es de 1,1, lo que hace que sea fácil de detectar incluso con algo de contaminación lumínica. El nombre en sí cuenta una historia. Proviene de la frase griega que significa “rival de Ares”. Ares es el dios griego de la guerra, al que conocemos como Marte. La estrella obtuvo este título por su distintivo color rojo y su intenso brillo. Parece una estrella rival que desafía al propio planeta rojo Marte.
Pero Scorpius no se trata sólo de estrellas bonitas. Guarda un secreto que desafía su pacífica apariencia. Enterrada dentro de los límites de la constelación se encuentra la fuente de rayos X más brillante de todo el cielo. Este objeto se llama Scorpius X-1. Mientras Antares emite luz visible, Scorpius X-1 emite radiación de alta energía. Esto lo convierte en un objeto fundamental para estudiar cómo los agujeros negros y las estrellas de neutrones interactúan con su entorno.
El contraste es sorprendente. Tienes una enorme estrella supergigante roja llamada Antares mirando hacia el planeta rojo. Luego, escondido cerca, hay un objeto compacto que emite rayos X que eclipsan cualquier otra cosa en el cosmos en esa frecuencia. Comprender dónde se encuentra Scorpius en el cielo ayuda a los astrónomos a localizar estos diversos fenómenos. Es una región del cielo que ofrece tanto mitos históricos como descubrimientos astrofísicos modernos. El rojo de Antares coincide con el rojo de Marte, creando un duelo visual que ha durado milenios. Sin embargo, el verdadero drama ocurre en el espectro de rayos X.
“Scorpius X-1 es la fuente de rayos X más brillante del cielo y se encuentra dentro de esta constelación”.
Para cualquiera interesado en la ciencia de las estrellas, la posición de Escorpio es importante. Proporciona un punto de referencia claro para localizar tanto estrellas ópticas brillantes como fuentes débiles de alta energía. La ubicación de la constelación a 30 grados de declinación sur significa que es un elemento permanente para los observadores de la mitad sur del mundo. Sale y se pone con una regularidad que permite un estudio constante. La tonalidad roja de Antares no es sólo una curiosidad. Indica la etapa de la estrella en su ciclo de vida. Está envejeciendo, expandiéndose y preparándose para su eventual fin.
Mientras tanto, Scorpius X-1 nos recuerda que el cielo está lleno de violencia invisible. Los rayos X no son sólo luz. Son evidencia de materia triturada y calentada a temperaturas extremas. Ésta es la realidad del espacio. No es sólo oscuridad vacía. Es un lugar de intensa energía y conflicto. La constelación de Escorpio capta ambos aspectos. Tiene el peso mítico de su nombre y el peso científico de su X más brillante

El aguijón celestial de Escorpio
La astrología sitúa a Escorpio como el octavo signo del zodíaco. Cubre una ventana específica. Aproximadamente del 24 de octubre al 21 de noviembre.
El símbolo es un escorpión. Esto se relaciona directamente con el mito griego. En concreto, la historia de Orión.
Orión era un cazador de gigantes. Se jactaba de que podía matar a cualquier bestia. La diosa de la tierra Gaia respondió con un escorpión. Lo picó hasta la muerte.
Este mito explica una mecánica celeste. ¿Por qué Orión se pone cuando Escorpio sale? El escorpión lo persiguió. Por eso nunca aparecen juntos. Cuando uno sale por el este, el otro se pone por el oeste. Están eternamente separados por el horizonte.
Otra historia añade complejidad.
Faetón era hijo de Helios. El dios del sol. Faetón pidió conducir el carro solar por un día. Le faltaba la habilidad. Los caballos salieron disparados. Se acercaron demasiado a la Tierra.
Aquí también intervino un escorpión. Picó a uno de los caballos. El carro se salió de control. Zeus tuvo que golpear a Faetón con un rayo para detener el caos.
Este mito vincula al escorpión con el orden cósmico. También explica por qué la constelación está donde está. El sol pasa por Escorpio a finales de octubre. Pero los astrónomos antiguos notaron una brecha. Un espacio entre las garras del escorpión y el aguijón.
¿Por qué hay una brecha?
El mito sugiere que el escorpión golpeó demasiado fuerte. Dejó una huella. O tal vez la brecha es donde el carro de Faetón casi se estrella. Se pierde la razón exacta. Pero el vacío es real.
Para esas fechas de seguimiento, Scorpius rige a finales de octubre y principios de noviembre. Las estrellas cambian. El escorpión se mueve por el cielo. No es sólo un símbolo. Es una advertencia.
Pica con cuidado.















